LA SUCESIÓN

Hablaba Anguita , el día del portazo y el sms en el buzón de voz de Cayo Lara, de la III República y contagiaba aún, a pesar de sus años, de la necesaria ilusión en otro mundo es posible, a un auditorio extremo de calvos y melenas.

Comunistas de siempre, republicanos de convicciones arraigadas y chavalotes de batucada y rastas que acudieron a su charla flanqueada por el filósofo Maimónides, otro cordobés que hubo de exiliarse porque los almohades también leían poco.
Anguita, al que conozco bien desde que era alcalde de aquí, transmitió a los presentes dosis de esperanza y sueños para un país monárquico anestesiado por la prensa del corazón y la corona que nadie cuestiona, ahora que le recuerda Antonio Romero a la EX que andaba loca de contenta cuando acudió al festín de los Borbones en las nupcias del niño con la periodista.

Despachaba rápido la huida de la ahora Consejera. “No me ha pillado por sorpresa, hacía tiempo que se estaba postulando, era lo esperado , se perjudica a sí misma y pierde la credibilidad cuando se le llenaba la boca a Doña Rosa de mi Córdoba y por Córdoba” , como cantan los del carnaval en sus tópicos cuplés.
En otras sedes esa tarde, de ese día en el que el país recordaba a Cervantes leyendo el Quijote, comenzaban las conjeturas, las ganas de los ajustes de cuentas, las vendettas, las estrategias, los nombres, las áreas, los reglamentos, los apoyos, las alianzas, los rositas, los ocañistas, los cortesistas, los tejadistas, los de igualada, los comunistas, los sindicalistas, en fin toma de posiciones para componer los jirones en los que está IU en Córdoba desde que Anguita se marchara en busca de nuevas metas.

Y empiezan las quinielas y los cálculos y las previsiones, y las estadísticas y las encuestas y los nombramientos o los ceses, los asesores y los amigos, y los que han hecho su agosto a la sombra de la EX que les favorecía o castigaba según la afinidad o la sensibilidad, como también gustan de decir.

Y en todo este griterío, será Ocaña, será Cortés, a quién ponemos, qué hacemos con urbanismo, y para las próximas elecciones cuál será el cartel y otro puñado de interrogantes que se suceden contrareloj, que el tiempo apremia y hay que salir al pleno y a los votantes tranquilizarlos con el repuesto, aun cuando nadie hable de qué va a hacer el recambio para mejorar la vida de los electores.

De nuevo aparecen las intrigas, los rumores, las cábalas, y regresan los focos a la desconchada sede del PCA, y vuelven ellos a tener protagonismo informativo inusitado y los llaman y entrevistan ahora cuando llevan años olvidados, sin luz, sin nada que decir porque la EX los había anulado, casi sepultado en el silencio que les impuso a cambio de mantener la enseña y los tratos de favor, y las cuotas y los repartos.
Reaparecen y se hacen los interesantes y no se mojan ante el pueblo que no los conoce , porque estuvieron ausentes y exiliados de la vida local, ajenos a la ruina que les estaba preparando la Ex, hoy que se ha publicado que Zapatero ,en su última remodelación cuando ha tiradp de Chaves para Madrid, le había ofrecido una Secretaría de Estado y ella quería ser la Defensora del Pueblo o Ministra, tal como lo cuenta en El Mundo, Carmen Torres.
Y en toda la comparsa nadie habla sin embargo de la alcaldía¿ para qué? Gobernar una ciudad con el paro que se va a los cuarenta mil desempleados, donde florecen las tiendas que compran oro, los empeños, las colas en los comedores sociales, los embargos, los sin techo, los de la economía sumergida de la construcción y la joyería.

Una realidad social a la que IU tendría que atender desde la modestia, eso es verdad, de un Ayuntamiento que gestiona sobre todos servicios, pero al que se le tendrían que notar acentos desde la izquierda, desde la solidaridad social, desde una óptica progresista para responder a los desafíos de nuestro tiempo.

El sucesor/a de la EX tendría que tener ese perfil, saber si va a perseguir a Sandokán para cobrar la multa de las naves ilegales, la de las urbanizaciones que levantó sin autorización el mencionado, si cambiará el modelo de transporte público, si cerrará la cementera en el centro de Córdoba, si apagará lucecitas en la navidad y transformará el tipo de feria despilfarrador y contaminante, que pronto llega. Y si apuesta por la modernidad o los peroles, por el arte y la cultura o por el pastel cordobés, por los escritores o los peñistas, por el libre pensamiento o los cofrades del lacito, por la laicidad o la Mezquita Catedral, por el coche o la bici, por el hormigón y el granito o el parterre, por un río vivo o un muladar, por los programas sociales de prevención o por la cárcel, por la desmilitarización de la Sierra Morena o las juras de bandera, por atrincherarse en un pasado que ya no existe o por el futuro de una ciudad alegre y solidaria.

Habrían de someter al candidato/ a un examen y a un contrato que evitara el compadreo con iglesia católica, la pleitesía a Cajasur, la rendición ante las posturas más conservadoras y excluyentes.

En fin que acatara y prometiera o jurara el programa, programa, programa, y desempolvarlo del baúl donde lo escondieron hace ya mucho , mucho , tiempo. Al final a mí me da igual el nombre, lo que me importa es que al ex yonqui que hoy estuvo charlando conmigo, apodado el Mezquitas, le dieran un piso y lo atendieran, y lo cuidaran y le dieran de comer, lo sacaran de la calle y del olvido.
Nota. Enlace informativo para no dar un duro a la Iglesia en la renta del IRPF
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