PROCESADO POR PASEAR POR EL CAMPO LIBRE

Al ciudadano Patrick Philppot la Justicia lo hizo comparecer para que respondiera de un delito. Fue denunciado por cortar un candado de una verja que los dueños de una finca colocaron para cerrar un camino que se reclama público.
Lo sentaron en el banquillo además para que respondiera de los daños que causó al enmendar un cartel que la propiedad colocó informando que la vereda no era transitable por los extraños a la hacienda “La Armenta”, enclavada en Sierra Morena, Córdoba, gestionada por la Sociedad José Ignacio Rubio Coourtoy.
Lo dispusieron ante el tribunal para que se defendiera de un delito grave como es el de coacciones, por el que fiscal y acusación solicitan un año de cárcel. La coacción que es precisamente lo que han hecho los propietarios cuando bloquearon el acceso a ese camino que durante años ha estado expedito a cuantos han querido disfrutarlo.

Patrick Philppot pertenece a un tipo de personas que gusta de pasear, conocer, amar y respetar los hermosos parajes que atesora la naturaleza y que no son patrimonio de unos pocos. Espacios que brindan belleza y reconfortan el alma. El placer de caminar y pararse sin prisa en un arroyo, comerse un bocata bajo una encina o iniciar calma tertulia con un pastor.

Una manera de ser y de vivir que, consecuentemente cuando se atenta desde la prepotencia del dinero y el apellido, se ha de defender. Y eso hacen los que componen la Plataforma A Desalambrar desde hace años. Salen al campo de excursión cada primer domingo de cada mes. Y lo hacen por esas sendas que tradicionalmente lo han venido haciendo muchos otros amantes de la sierra. Cuando en su ruta se topan con un obstáculo lo apartan y prosiguen.

Ejercen la acción directa y denuncian, ante la pasividad e indiferencia de quien debiera proteger lo público, la apropiación de estos carriles por los propietarios. Éstos se hacen respetar con sus amigos influyentes de los clubes exclusivos, amistades de coto y cenas honoríficas. Ellos pertenecen a la misma clase que los que les amparan en sus atropellos y fechorías, que consienten y toleran en mutua reciprocidad de favores debidos familias que se cruzan, de linajes entreverados.

De esta manera es posible que a un buen hombre, honesto y culto, lo conduzcan ante la autoridad judicial, y lo juzguen por ejercer el derecho al paseo. Le prohiban ejercer su libertad, su esparcimiento y su solaz divertimento. La maquinaria del Estado para reprimir a quienes desafían el orden moral de las cosas. La propiedad y el poder que representa. Se desdibuja la maquinaria pública y pierde su espíritu de defensa de los bienes comunes, cuando éstos se eliminan y se impone la privacidad en todos los ámbitos, reduciéndonos en espacios limitados blindados en los que sentirnos seguros.

Mientras, la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Izquierda Unida edita folletos en papel reciclado, eso sí, sobre las especies protegidas o rutas autorizadas para el turismo senderista ordenado y señalizado. Su concejal no asistió al juicio de Patrick, ni se ha pronunciado sobre su procesamiento, ni que se sepa ha ordenado a sus técnicos que esclarezcan de una vez la situación legal de esas vías y se cumpla la ley. Tal vez su jefa Rosa Aguilar le haya ordenado silencio, que es un tema complicado: ecologistas sin filiación, caminantes anónimos, ciclistas sin club y caballistas que desafían el picadero. Y la Justicia, ahí no entres y al señorito ni lo mientes y los caminos, no dan votos, compañero.

También la Delegación de Medio Ambiente de la Junta, que en Córdoba dirige un personaje de dudosa reputación en el departamento de vías pecuarias, José Antonio Torres Esquivias, calla y otorga. Las autoridades autonómicas amparan también al terrateniente, rellenando sus funcionarios interminables cuestionarios que se amontonan en una pila infinita de papeles sin que aporten sus medios al esclarecimiento de situaciones que llegan al juzgado por su propia incompetencia o tal vez consentimiento tácito.

Desclasados que gustan de ser invitados a las cacerías y fiestas donde codearse con los adinerados les hace sentir importantes, ellos que llegaron al socialismo para auparse y salir del pobrerío.

Con todo, Patrick es un ejemplo de honestidad y educación, en estos tiempos que perpetúan los pretéritos, en este neoconservadurismo que nos silencia y nos aísla. El próximo 7 de octubre hay otro paseo por otro camino que dicen los de A desalambrar se ha apropiado un exconcejal socialista y exdirector general de agricultura de la Junta de Andalucía, Miguel Zamora. Quedan por la mañana en la puerta del Ayuntamiento de Córdoba. En este enlace tienes más datos. Me iré con Patrick a ejercer mi derecho de pasear en libertad antes de que finalmente seamos presos de nuestra propia comodidad.
FOTOS: las imágenes del campo están tomadas el día de autos en la finca la Armenta. El resto, a la puertas del Palacio de Justicia? de Córdoba
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